miércoles, 26 de diciembre de 2012

FUE UN LIBRO



          Salgo con la mente de prisa, me asomo a la ventana, para observar el presente de la vida, el cálido viento me golpea el rostro, los incesantes ruidos matutinos se introducen en mi cabeza, me traen las ideas que despiertan los sentidos, para expresar las cuitas y las ocurrencias que revolotean en mi mente, mientras el tenue sol, detrás de los nubarrones oscuros de invierno, se deposita en la expresión de mis pensamientos. Fue tan solo un cuento, quizás las líneas de una narrativa. Tan solo fue un libro?. Una Idéa?
          En búsqueda de lo emocionante, acompañado de flores y música, la necesidad de tu presencia me incita expresar o parlotear, anhelando con el prisma de mi espíritu sereno, prender un diálogo fresco. Viene a mi mente, de mi para ti, como la primera historia de amor en mi vida, cuando en tu uniforme azul, tu inocente cara, convocaba sentimiento un encuentro de un vínculo, que aun en los albores de la juventud, inspiraba un viaje de dos enamorados de la vida. Puras y emocionantes remembranzas de un amor, de  los inicios de los años 66, gratos y hermosos tiempos aquellos
          Te veo y te siento como de costumbre, como un libro que después de haber sido empapado por la lectura llega a formar parte de una colección de escritos que se empolva en los recuerdos. Ya en conjunto, otras cosas han llegado a formar parte de los primeros lugares de tu preferencia, el éxito en tu trabajo, el consentimiento con los nietos y en algunos casos la indiferencia de los hijos... Fueron varios libros de charadas, de historias para ser contadas, ocurrencias que se ven todos los días y que en alguna medida causan revuelo, risas o lágrimas de los lectores.
          Destapa, seduce, con el dedo escurre las páginas que aunque ya ha producido lectura tiene alma, recuerdo, mística, plasmado está allí el espíritu, en las hojas de papel, como el  sello de una alianza de sentimientos que fueron interpretados para ti, un consorcio familiar de toda una vida, llegando a florecer como un ramillete de familia llena de maravillas, gracias al amor.
          Prendido en los anaqueles de la biblioteca, las amarillas hojas se doblan, vuelan como las quimeras, el orden de ideas, que plasman suspiros, historias mágicas, de personajes indomables, con poesía agradables que hacen destellos de ideales, aventuras volcadas en fábulas que hacen de la inspiración un crisol de miel y gracia. Allí permanecen los escritos que no se olvidan y aunque por el paso del tiempo, se destruyen de las esquinas, se apolillan en su seno, la esencia se deposita en las frases, que fueron realidad en algún momento y ahora únicamente estampas de un cuento.
          La vida es así, son como sesenta y tantos años, detrás de la pluma, es un decir, narraciones de cosas vividas aunque en contemplaciones de lo que ambos, seguimos dando a los demás, con mayor serenidad, con la basta experiencia que nos ha permitido el transitar por las vallas de la vida.
          En algún momento tuve la gracia de escribir sobre muchas cosas, charadas, aventuras y tantas cosas simples de la vida, de las experiencias contadas, ideas locas e historias surgidas de mi mente, ocurrencias quizás, que fueron como un camino para mantener en actividad mi mente y mi espíritu. Ahora un epitafio sobre el último paso en esta vida terrenal, ante la proximidad de la muerte.
          Un libro con un alegre principio y un final imprevisto del cual no quisiera ni pensar, pero que estoy seguro llegará en el momento menos oportuno, yo diría no en la flor de la vida pues ya he vivido bastante y las flores se marchitan.  Tantito así está a la vuelta de la esquina el otro paso, el del mas allá. Cuantos no quisieran decir el paso a la inmortalidad, pamplinas a la pura muerte, por no decir visita e invasión al campo santo. Todo se reduce a un último suspiro que va del peso, al desprendimiento de algo que lo llaman alma.   Un cuerpo inerte, que perdió unas cuantas onzas a la salida del espíritu, que es colocado boca arriba, entacuchado, que digamos reposa entre cuatro tablas, con listones blancos, un cajón que le han puesto un vidrio en la parte superior, para que los deudos, que pueden ser los hijos, los familiares de tercera y cuarta generación, los estimables parientes políticos, y uno que otro amigo, le vean la cara de pendejo aun después de muerto. Todo se reduce a estar unas 24 horas en una funeraria entre cuatro candelas, flores, coronas, con los grupos de asistentes, tomando cafecito, pelando a medio mundo, contando chistes, el cura llega a dar las últimas oraciones. Mientras el fulano duerme el sueño de los justos, que de plano no es sueño, de justo a saber, mas bien que le tocó, le tocó y no hay para donde.
--- Tan bueno que era!…..--- es el responso de algunos, que quizás solo conocen a la viuda, para endulzarle el oido o un chaquetazo.
          Y como allí, en las circunstancias antes descritas ya no se puede uno defender de la lengua viperina de las comadres. Que pasaría si se  levantara el muertito a decir.
---pero eso no fue así….., casaca, mejor  le cuento, mi versión.---
          Sería tan bochornoso que la verdad les sacará el color a los santos espirituales, que esperan sentados a que los deudos den el requiescat.
          Están además los otros parientes, que se truenan los dedos, los que elucubran en su mente, a quien será que le va a quedar la casa, el terrenito y las demás cosas. Porque serán pocos los que imaginarán a quien le dejó las deudas, si hombre, pobre la familia enjaranada con el pago de las tarjetas de crédito, las letras del carro de modelo reciente y tantas pendejadas que se compró en vida.
          Pero aun así con lo incómodo de estar dentro del féretro, creo que derrepente se le sube la presión al muerto, de saber como la familia se hace la repartición de los bienes, el cambio de nombre del negocio, las cuentas de los ahorros y las pocas joyas que acumuló en vida. Pobre la señora tendrá que sopesar, tanta preguntas como: ¿a quien le dejó esto el viejo…?
          Eso si, los escritos, los poemas y los cuentos, que de alguna forma son mi mayor tesoro, mejor si los dejan en la memoria de la Compu, YA QUE NADIE LES PUSO COCO EN VIDA, ni siquiera invitados a leer. Por lo menos allí uno que otro fan les hace porras o bien les da una repasada.
          Sería todo un rollo que en la morada final, pudiese sacar la Laptop, establecer una reunión, en el cementerio, con los que me antecedieron en este paso, a leer, comentar, y tomarse un par de tragos. Que simpático sería dar lectura a los trabajos, en torno del jardín del mausoleo, en el número 10 de la séptima Avenida del sector uno, a las 12 de la noche, rodeados de un montón de almas aficionadas a las redes sociales, tipo cementerio.com.
          Además hay que ser precavido, antes de que el sujeto de el paso hacia la mortaja hay que poner atención, preguntarle donde guardó, la cédula, el DPI y el contrato funerario. Déjenme hacer una acotación, por cierto, este ya no alcanza para cubrir los gastos del sepelio, pues el alto costo de la vida, se convirtió en el alto costo de la muerte. En esos trágicos momentos, para el difunto por supuesto, nadie se recuerda donde zamparon los papelitos. Con lo desordenado que era el viejo.
          Muchas de las demás cosas están fuera del alcance de la familia, la funeraria se hace cargo de ellas, de poner guapo al muertito aunque en vida fuera fello, una buena maquillada, para el vení acá. Conseguir el certificado médico de defunción, que diga de que murió el fulano, todo menos que de parto, imagínense la noticia a lo mejor resucita, con tal de ganarse el millón de dólares. Bueno que pongan que se le paró el……corazón, al fin se le paro algo…o simplemente felpó de viejo.      
          Después vienen las desavenencias, el ajuste para completar lo del sepelio o quizás reducir gastos. No por chaquetear a la viuda, hagan las exequias, en Catedral, Ni que fuera tan santito. Que el carro funerario sea tipo Limosina, que la carroza halada de 6 jumentos, si lo manda a pie mejor.
          Que donde lo deben de colocan los despojos, en el mausoleo de familia, ni modo que en patio de la casa.
---Lo ponemos encima de este o a la par del otro. Lástima que no es en la pura tierra a si no ocupa tanto espacio….---
          Luego vendrán las remembranzas, dentro del período de rezo de los 9 días, se vale un comentario favorable o una que otra lagrimona. Porque de allí en adelante, sin pena ni gloria, una vez borrado de la lista de los activos, cobrada la lotería, el siguiente paso es que nombren a la doña para que ocupe el primer lugar de los futuros candidatos a la magistratura del próximo a entrar a reino de los cielos.
          Un par de responsos, una misa una vez al año, visitas esporádicas a los Cipreses, con su respectiva somatada de la lápida, para ver si aun estas allí, o saliste a darte un relax en el mundo de los espíritus. Previendo, por supuesto que el difunto se adelante y resulte visitando a los deudos.
          En fin cuando el color verde del Mausoleo empiece a descascararse y el monte se deje crecer en las orillas, junto a la coronita de flores de papel empiece a ponerse amarilla por el tiempo, la veladoras a medio quemar se derramen en esterina, entonces será tiempo de ponerle el epitafio, ya que está a punto de terminar el último capitulo del que FUE UN LIBRO, que tan solo se comenzó a escribir.

lunes, 10 de diciembre de 2012

SOLSTICIO.



          El sol continúa con su ascenso dirigiéndose al Cenit, cada uno de sus movimientos se deja escapar ante la cúpula de las montañas, hasta asomarse a los campos donde las estructuras de piedra marcan su camino, mostrando el milagro del Solsticio de Primavera.
          El POM arde en el interior de la vasijas de barro, que evocan la cara de los dioses, soltando incesantemente el humo aromático, producto de la sabia granulada y seca del árbol del pino, que entrelazan  el ambiente con los rezos, las oraciones de armonización de los agricultores con el cosmos, para recibir los esperados mensajes del inicio de la siembra.
          Tiempo y sangre de la futura cosecha del grano blanco, mítica alimentación básica del pueblo indiano. La saeta de luz que parte entre las dos estructuras, que el calendario indica, señalando la exacta ubicación en el tiempo, la matemática y la astronomía legada por los ancestros se deja ver en la experiencia a través de la aparición de los sucesos.
          Los penachos ungidos de plumas sobre las cabezas, que coronan los cobrizos rostros de guerreros con sus lanzas de punta de oxidiana, que se apostan ordenadamente en las escalinatas de piedra, en las faldas que descienden de las pirámides, que señalan hacia el cielo.
          La pareja real que alza los brazos en señal de petición, junto al gran sacerdote que forman uniendo sus manos un círculo como de aureola, que deja atravesar los rayos del astro rey, que se proyectan en los altares de la marquesina del templo, luego se prolongan perpendicularmente hacia el suelo, mostrando el camino de la calzada principal, que se dirige al sitial de honor, del GRAN JAGUAR, aposento de los magníficos dioses.
          El trayecto del camino bellamente engalanada con las hojas de XATE, se rodea de los pobladores que en señal de sumisión se arrodillan al paso de los guerreros que abren el desfile dando paso a las andas llenas de guirnaldas que transportan a los soberanos, en su peregrinación a la plaza mayor donde la fiesta del cambio de temporada, se hace imponente.
          Los celajes se han pintado en el cielo y el sol ya se dirige a sus aposentos a su obligado retorno, para dar continuidad al tiempo de pasado a presente, en un futuro día siguiente.
          Las aves de corte vespertino, revolotean en el viento, asustando las copas de los árboles, iniciando la silbatina, cuyo movimiento empuja con sus trinos a la tímida luna que se resiste a aparecer hermosa, donde jugando a las escondidas se asoma quisquillosa entre las nubes.
          El bullicio de todo un día de emprendedora emoción, ha bajado, entrando en el reposado músculo de los Kaibiles, que arrastrando sus atuendos de guerra se retiran en lenta marcha. Los cantos de las Ixten, damiselas casi niñas, se vuelven remembranza, cuando los sacerdotes entran en meditación, cuando viajan a sus apartados dando fin a la efeméride.
          Los mecheros que ahora iluminan los monumentos que engalanan con ocotes, que arden para mostrar la magnificencia de las rocas esculpidas, que señalan la gran plaza, como un escenario especial donde KINICH AJAU, pasea su señorío deambulando a lo largo y lo ancho con los miembros de su corte y en compañía de la sin par, la princesa consorte  IX NAAH EK. El día acaba.
          El pueblo representa el nervio de sus habitantes, esperan con ansias el nacimiento del nuevo día para reiniciar labores. Despuntando el alba se agrupan para dirigirse a los campos a inducirlos con el arado, luego depositar los granos en las tierras fértiles, que para su crecer a través del tiempo, llevándoles al siguiente cambio de solsticio, época de levantar la cosecha, que les proveerá el sustento.
          Los artesanos y arquitectos se instalan en los campos cerca de los templos, donde grandes masas de piedra esperan a ser esculpidas, las ya modeladas son orquestadamente agrupadas una sobre otras, en la formación de edificios que darán vida a nuevos templos. Los grandes bloques que son conducidos, rodados sobre troncos de madera, los hacen circular hasta las alturas, a través de planos inclinados que los depositan hasta en la cúpula de las construcciones.
          Piedra contra piedra que se revientan dando forma a las figuras de los dioses, a los grifos que relatan fechas del calendario que dan vida a una vasta efemérides de vertiginoso ascenso, guerras y conquistas. Que daba muestras de una civilización inteligente, estudiosa de los fenómenos de la naturaleza, de los secreto de los cielos, al movimientos de la astronomía.
          Los pequeños lagos, las aguadas, formaciones de agua de lluvia, como el sustento del vital líquido, que durante la época de verano se veía mermado. La conformaciones de conductos, en la construcción de canales subterráneos una de las proezas arquitectónicas que permitían que los templos y los pueblos subsistieran. Agua que se hace penetrar en los palacios para la limpieza del alma y el cuerpo, con los baños de piedras calentadas con leña, pequeños cubículos, temascales llamados CHU´J,  donde la realeza purificaba el espíritu  con el vapor y hierbas medicinales.
          Los jardines exuberantes y los campos rectangulares donde se practica el juego de la pelota, ceremonia particular que evoca las grandes luchas entre los pueblos antiguos y sus gobernantes, por el ansia de poder. Antorchas luminescentes que abren el camino hacia los pasadizos y las catacumbas interiores de los palacios, donde se guardan los tesoros junto a las vasijas que contienen los féretros de los anteriores monarcas, que permanecen en las  tumbas, colmados de jade, oro y oxidiana. La señal es donde los pequeños altares que señalan cada una de los entierros poseen un recipiente de barro donde se instilan los fermentos de la caña de azúcar, que sirven de alimento a los que pasaron al otro lado de la cortina de la muerte rumbo al mar de la inmortalidad.
          Nombrados por jerarquía y signos de su estirpe, se consagran como los semi dioses del espectro terrenal, que funcionan como parte de la bendición de vida, en la abundancia de las cosechas, consignan el coraje en las batallas y puntos importantes de la cosmogonía Maya. Todas estas enseñanzas para la posteridad sobre la numerología, bases exactas en las mediciones del tiempo, arquitectura sobresaliente con conocimientos esotéricos y del mas allá.
          El astro recorre la bóveda celeste agitadamente para coronarse y formar la alineación de sus hermanos los circunvecinos planetas, el tiempo de la cosecha y  la recogida del grano, aún en mazorca, se acerca, el tiempo a transcurrido, muchas lunas se han dejado de ver y nuevamente el Solsticio se hace presente en el campo, caminando triunfalmente entre los edificios de conformación rectangular que dan paso a la luz, que se proyecta en las cúpulas de las pirámides mayores, con lo que dan fin a la nueva temporada.
          El ciclo de la vida se deja ver nuevamente, se corona con la nueva celebración de la llegada de nuevo maíz, tributo de tierra que hace que la subsistencia sea plausible y la descendencia retransforme de padres a hijos.
          Los pueblos no cambian, tradiciones ancestrales que hacen que el recuerdo de los ancianos se perpetúe en todo sentido, incluso plasmado en los monumentos de piedra que recorrerán la nueva ERA.

sábado, 1 de diciembre de 2012

LA CENA DE NAVIDAD



           El auto se detiene frente al edificio de apartamentos de la zona residencial, un hombre desciende, cubierto con un abrigo de piel, en su mano lleva una bolsa que anuncia un tienda exclusiva de la ciudad, camina unos cuantos pasos accionando su llave abre la puerta. El bullicio en su interior se hace evidente mientras los chicos corren en torno del árbol de pinabete fresco, que adornado con bombas y lucitas, nieve artificial, que se desparraman sobre los Santa close, ángeles y renos que cuelgan coquetamente de las ramas.
          Sobre la alfombra Persa, descansan al pie del árbol un sin número de cajas envueltas en regalo de la época, un oso panda gigante, una bicicleta y varias canastas exquisitamente adornadas, con galletas Noruegas, champaña e innumerables marcas de Vinos y licores estravagantes. Que se reposan en las bolsas de Marshmelos, frutas secas, chocolates refinados.
          En el otro salón los adultos confirman su buen comer con pavos rellenos, piernas de marrano que hacen un fantástico juego con la vajilla de plata y la porcelana fina con figuras navideñas. Los candeleros que atan de corbatas color verde, en parejas se alinean con una figura central de hielo esculpido que se antoja reservorio de ostiones y productos del mar, que inducen a ser degustados con las galletas de soda, por supuesto no falta el Caviar de última moda proveniente de las estepas rusas.
          Las copas transparentes de diferentes formas, que contienen los vinos mejor fermentados, que coronan cada uno de los lugares, donde los trozos de mantequilla y los deeps se muestran apetitosos.
          El padre ha llegado, después de quitarse el saco, en elegante frac, se dispone a ordenar el bullicio para convertir el momento en el acto protocolario en oficial, el inicio de la famosa cena de fin de año. Todo el grupo de vestido largo y mostrando toda clase de joyas o de tuxcido se  arriman a la elegante mesa, levanta el champaña y después de escuchar las palabras alusivas al acto, inclinan la cabeza en saludo al comensal que se encuentra al frente y le invita a degustar un sorbo del brebaje.
--- SALUD…., queridos familiares y amigos, que este fin de año sea placentero y lleno de felicidad. Espero que todos estemos así de bien el próximo año. La prosperidad sea parte de nuestras buenas cosas.---
          En el fondo se deja escuchar la música tradicional, que es acompañada por los niños que esperan con ansias el poder despedazar los papeles que envuelven los regalos.
--- We wish you a Merry Christmas…….. and a Happy New Year!!!!!!!!---

          Mientras a unos cuantos kilómetros de allí, en las callecitas empinadas de un asentamiento. Alguien corre con un paquete en las manos, lleva una sacola de colores que se encuentra deshilada de los codos,  a la que le faltan un par de botones usa una gorra pasamontañas, que le cubre las orejas. Son como doscientas gradas y el piso se encuentra mojado por la helada.
          En el siguiente recodo de la bajada, se detiene, se acerca y somata una puerta de lámina. Alguien le quita la tranca y le deja entrar, el silencio es evidente, una candela de cera alumbra en el medio de la mesita de noche, donde un cuadro con la figura de un nacimiento se sostiene con vaso de cristal, donde recibe luz y calor, una cuantas ramas de pino, esparcidas en el suelo, le dan ese olor a fin de año que se hace sentir hermoso. Todos están bien arreglados y recién bañados, sin estreno pero limpios, a la covacha le pasaron la escoba para dejarla presentable, colgando el calendario de la panadería de la esquina.
          La mujer de pie frente al fuego, con su vestido de florecitas, algo pasado de moda pero adecuado, se engalana con su delantal de manta, que aún muestra la marca de la azúcar, del costal de donde fue sacada. Alegremente ella le da vuelta al atol,  con la paleta, plato principal del festejo, los chicos cada quien con su posillo en la mano, saludan para que les llenen de su comida, urgidos quizás por salir a la calle donde se escuchan los cohetillos que rebotan en las paredes de cartón. El padre, entonces, saca del paquete, un par de tamales colorados, envuelto en hoja de plátano y una bolsa de pan, para acompañarlos.
          A los chicos se les hace agua la boca. Por lo que prefieren quedarse a saborear el plato.
--- Hay tamal para la comida.--- grita el mas pequeño, quien jala su banquito para arrimarse a la mesa, mientras la madre les entrega su respectivo plato de peltre.
          Los cinco se acomodan aculaditos en el sentadero, el padre en la silla y la madre de pie.
--- Bueno muchis, son dos tamales y debe de alcanzar para los cinco.--- calculando un tercio, le deja caer a cada uno de los niños. --- el otro lo partimos en dos con su mamá.---
          Prestos se avalanchan sobre el plato, nada mas que con sus deditos, sobre su pedazo de comida….
--- Tranquilos como camilos…. Primero aquí esta su francés para cada uno, Ahora lo mas importante, junten sus manos sobre la mesa y que mamá de las gracias al Señor por esta celebración.---
--- Gracias, gracias Diosito Santo, por darnos esta comida, por mantenernos aquí juntos, los niños y mi marido, todas las bendiciones que nos envías  nos mantienen fuertes en la fe, te pedimos que el próximo año, nos des como ahora, así, con salud y con lo necesario para sobrevivir.  En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo. Amen ---
          Todos formaron la señal de la cruz, santiguándose religiosa y humildemente. El mas chiquitín, entonces, tomó la palabra.
--- Y de verdad Jesús, te doy gracias. Y POR FAVOR ACUERDATE DE AQUELLOS NIÑOS, QUE NI SIQUIERA TIENE UN TAMAL PARA COMPARTIR…….
          Junto aquellas palabras, siempre savias, se dejó escuchar en el ambiente la música celestial de Noche de Paz……..


“SEÑOR DAME LO NECESARIO PARA VIVIR.
LO SUFICIENTE PARA PODERTE SERVIR
NO ME DES TANTO QUE ME OLVIDE DE TI”