miércoles, 2 de mayo de 2012

EN LA ERMITA


          Los nubarrones se aglomeraban por arriba de la población. Una pertinaz lluvia se dejaba caer, mojando las empedradas calles y las pálidas cornisas que lloraban en goterones. Los transeúntes cansados por el tiempo, enfilaban pegados a las paredes de los frontispicios de las casas antañonas, rumbo a los largos corredores del edificio del cabildo. Los gendarmes regresaban de su ardua tarea de encender los candiles de las calles principales del poblado.
          La tarde había entrado, en el horizonte se dejaba escuchar los repiques de las campanas llamando a los feligreses de la hora santa, las mujeres se aprestaban con sus mantillones negros, a asistir a sus penitencias, el sacristán en el portón del Calvario hacía el recuento de las asistentes mientras bamboleaba el incensario, para avivar las brazas resaltando el humo de las trozos de incienso que invocaban a las oraciones tradicionales.
          En el campo de la feria, en el interior de uno de los carretones de  gitanos aparcados junto a los mangales que rodeaban los puestos del mercado de artesanías, se mojaban con la brisa, reposando en la caída de la tarde. Todo a media luz, una mengala acompañada de dos mujeres, en torno de una mesa redonda cubierta con un mantel de cuadros rojos y negros, apostado con un vaso de agua en el centro, procedía a hacer sus invocaciones espirituales, repitiendo estribillos de oraciones de manifestación, con la estampita del santo, ella  manejaba muy hábilmente un mazo de cartas de baraja española, el cual desplegaba en forma de abanico, sobre el tapete.
--- ¡El signo de la muerte! --- gritó --- quien se atreve a buscar en los adentros de la noche las muestras de su origen, de la ignorancia hacia el futuro….--- Ja, Ja, Ja, --- mientras mostraba con sus largas uñas, la carta que había descubierto.
          Todo un personaje, cubierto de un mantillón de seda de brillantes colores que le cubría la cabeza, varios colgantes de coral, que caían de su pescuezo, aros de plata engalanaban sus orejas. Sus manos de huesudos dedos calzados con múltiples anillos, le daban el aspecto tétrico de un esqueleto en vida. Junto a ella una de las damas que asustada, abría, cuan grandes eran sus ojos, mientras ponía escucha a lo que le informaban. Su vestido largo color celeste a la usanza de la época, con hombreras y la mantilla blanca con peineta, que se desprendía del pelo enrollado en la coronilla. Un medallón de marfil y plata que colgaban en el pecho, se encontraba sentada frente a la gitana. Con un tenue viento que soplaba sobre su rostro para disimular el rojo que le incendiaba sus tímidas mejillas o quizás el calor que le producían las insensateces que recibía, palabras profanas que le llegaban a romper en algún momento su buen juicio.
--- Escucha… por un momento niña Rica, esto no es un juego, si tu viniste fue por tu gusto y tu gana, ahora tendrás que esperar al final de la sesión, para sacar conclusiones, o tu mal augurio reventará en tu cabeza y enloquecerá tus sentidos.---
          Ella se quedó estática, mientras escuchaba la narración. El silencio hizo  posible que permaneciera por la fuerza, mientras incómodamente ponía atención el relato lleno de sinsabores y crueles desencantos.  Al final…
--- No puede ser, hay mi Dios como eso fue posible --- arremetió --- Es una maldición ---
--- Será tu consigna y tu congoja, el sacrificio de quienes te amaban tanto….
--- Mi corazón se llena de venganza y de coraje, me voy!---
--- Tú lo pediste y la suerte fue echada, ahora afronta la verdad---
          En un arranque de valentía se incorporó, con la idea de abandonar el lugar, La mano de los anillos le tomó fuertemente y la hizo volver a sentarse:
--- Mucho cuidado mi niña, esto es jugar con fuego, contrólate.---dijo su dama de compañía, poniéndole la mano sobre el hombro.
          Forcejando logró liberarse y haciendo caso omiso de las amenazas, se levantó abruptamente, y recogiéndose las enaguas corrió despavorida hasta desaparecer en el vaho de la tarde, escuchando a lo lejos las últimas palabras de la adivinadora, llena de conjuros y maldiciones en el ambiente.

Mucho tiempo antes.
          En el salón del palacio del comendador, eran conducidos una pareja de aldeanos, quienes prestos de miedo e ignorancia se movilizaban hasta el frente del escritorio del encargado del protocolo. El secretario sentado en una butaca de bordes dorados se hacía acompañar del ujier, los gendarmes presentaron a la pareja y se retiraron.
---… Manuel Campos  y María…. Bueno no importa, mismo apellido?, de la comunidad del Zarco….jornaleros de la comarca propiedad de Don Martín de Peña, se les ha ordenado comparecer en esta secretaría…..--- indicó el encargado. Luego sin esperar respuesta indicó.
--- Es mi deber hacerles de su conocimiento que el comendador, Don Martín, está sumamente interesado en que la niña Guirnalda, su hija, sea puesta al cuidado de esta secretaría para fungir como dama de honor y compañía de la familia del Procurador, alto honor que ustedes, no están dispuestos a rechazar….
--- So pena de forzarlos a través de la ley a cumplir con las demandas de vuestro Patrón.---
--- No, por favor, mi niña no…! --- dijo la madre.
--- Señor secretario, perdone las expresiones de mi mujer, pero nunca nos hemos separado de la niña, tiene tan solo 12 años y no queremos dejarla o que le pueda suceder algo….---
--- Las órdenes fueron emitidas y deberán darle cumplimiento en los siguientes 2 días. --- sentenció en voz alta --- Abandonen el recinto……
          Pasaron los días y los campesinos se negaron a entregar a su hija, una mañana mientras la jovencita se encontraba en su rancho en las actividades domésticas, fue sorprendida por los golpes exigentes en la puerta de la vivienda, varios hombre por orden del secretario Comarcal la llegaban a recocer, la introdujeron a la fuerza en un carruaje y la llevaron al Palacete. Ella quien lejos de estar enterada de los acontecimientos fue conducida, a la presencia del Comendador, quien con toda cortesía la llevó de la mano, al salón de la biblioteca.
--- Sabes niña que haces aquí? ---
--- No mi señor…--- Mientras se inclinaba, poniendo rodilla en tierra.---
--- Eres una niña educada por lo que se ve, con muchas dotes para ser dama en esta corte.----continuó.
--- Pero bueno a lo que vienes…. Te he de comunicar que por una desgracia sucedida en el campo, tus padres fueron encontrados muertos, a manos de Cuatreros que han venido asolando la región.----
--- OH…! --- mientras soltaba el llanto y se tomaba la cara para enjugar las lágrimas. --- NO, no puede ser mis padres, que nunca le han hecho nada malo a nadie…porque?---- se agachó hasta el suelo y se hizo elocuente su llanto y tristeza.
--- Tengo el deber como procurador de proteger a mis campesinos, sus familias, por lo cual desde este mismo instante te instalaras en este recinto y bajo mi cuidado, mientras se dilucido el asunto de tus padres.---
          La niña aun lloraba desconsolada, permanecía en el suelo y sin ánimo,  la tomó del brazo,  la incorporó, luego sacó un pañuelo de su manga se lo entregó:
--- Vamos Guirnalda, así es esto, de pronto te cambiará la vida, quizás un golpe de suerte….--- mientras se le dibujaba una sonrisa sarcástica en el rostro malévolo.
--- Yo estaré al tanto de lo sucedido y pondremos el remedio para capturar a los responsables y hacer justicia de esta infamia.---
--- ¡Ujier….! …
--- Si mi señor --- apareció el asistente
--- Lleven a la habitación que hemos preparado para la niña, que se le de todo lo necesario para vestir y de comer. Hay que guardarla y protegerla de los delincuentes, que permanezca encerrada bajo llave en su cuarto.---

          Pasaron los años y Guirnalda se transformó en una bella dama rodeada de lujos y granjerías que le eran proporcionadas  en el lugar, dentro de su soledad poco fue conocida por la sociedad, ya que el comendador no le dejaba participar en actos públicos, ni en los espectaculares bailes llevados a cabo en palacio. Fue colmada con tutores y meretrices quienes la instruyeron y le enseñaron, la lectura, escritura y como comportarse como dama.  
          Siendo la mujer mas linda de la corte, no gozaba de libertad, ni de pretendientes, ya que nadie se le podía acercar y menos hablar con ella, se le encontraba en muchas ocasiones, en la capilla, con un rosario en la mano y comunicándose con el buen Dios o pasaba largas horas en los jardines, acompañada de un libro donde reflejaba sus fantasías en medio de su imaginación.
          Caracterizada por su mutismo, procuraba hacer sus actividades en silencio, sin compañía y en raras ocasiones se veía en la necesidad de cruzar algunas palabras con el Comendador, quien siempre  mostraba un denodado interés en ella, aunque se mantenía en los asuntos de jurisdicción, negocios  de comercio.
          En una ocasión muy importante, le fue trasmitida una invitación a cenar, junto a personajes de muy alta jerarquía venidos de ultramar, de la corte de España, por lo que se vio obligada a participar en la celebración.
          Los grandes candeleros hacían gala, mientras colgaban de los techos, los frescos y las pinturas murales se hacían elegantes en los pasajes de los salones de fiesta, la suntuosa mesa que gozaba de las más exquisitas porcelanas y cubiertos de plata daban el marco de pomposidad del ágape.
          En un extremo de la mesa se encontraba Guirnalda luciendo un hermoso traje tejido de tricot, su cabello castaño en trenza, recogido con una peineta de fino carey en la parte superior de la cabeza, su radiante belleza hacía deslumbrar, cuanto había y las miradas en su totalidad estaban dirigidas hacia su persona. Las copas de vino fueron servidas, en su momento el Comendador, se puso de pie, al unísono los participantes hicieron lo mismo. Alzó su copa y dijo:
--- Señoras y Señores, distinguidos visitantes, amigos todos. Tengo el gusto y el placer de presentarles a la máxima belleza de esta comarca….Guirnalda --- ofreciéndole la copa --- la joven hermosa, con quien les anuncio, he decidido contraer nupcias durante la celebración de la Virgen del Tránsito, patrona de la cabecera departamental, en Agosto de este año…---
          Un sobresalto sacudió a la joven, quien ignorante sobre el anuncio había permanecido sentada. Se puso de pie.
--- ¿Como? --- gritó muy alterada --- ¡Jamás!... Señor comendador, le respeto y le estoy agradecido por lo que ha hecho por mi.  Pero desposarme…. NO! ---
          Un murmullo se corrió, alrededor de los comensales, que luego terminó en silencio. Un rápido giro hizo caer estrepitosamente la silla, mientras Guirnalda en febril carrera irrumpió en el final de los corredores hasta perderse en sus habitaciones.
          Ensimismada, mediante por enclaustro, se hizo frecuente en oraciones y visitas a la capilla. Donde en algunas ocasiones mantuvo algunas pláticas con su dama de compañía, quien le mostraba mucha confianza sobre su pasado, de cómo las circunstancias le llevaron al palacio del Comendador y del oscuro pasado de la desaparición de sus padres. Poco a poco desenmarañaba sus dudas, especialmente cuando su asistente le comentó sobre los rumores que se tejieron a raíz de su desgracia.
          Ella en compañía de su cochero, le incitaron a salir de su encierro y visitar a alguien que le podía contar la verdadera historia de su vida, lo que hizo que una fría tarde de otoño se tomara el valor de fugarse hacia el pueblo, con la idea de visitar a la Vieja Gitana, quien además de tirarle las cartas y le contara sobre las anécdotas de su familia y de su vida.
          El carruaje se deslizó en medio del viento que se escabullía por las empedradas calles, el acompasado trote del caballo que dejaba escuchar a la distancia, el vaho de la respiración del animal, empañaba el trayecto que lentamente se dirigía hacia una glorieta que a media luz acompañaba el anonimato de las visitantes.
          Ambas mujeres descendieron del coche y a paso ligero se introdujeron bajo la cornisa del edificio en búsqueda de las carretas aparcadas en el lado oriente. Con todo sigilo la dama de compañía se acercó a la puerta del carromato somató el portón, la puerta se abrió, produciendo un chirrido.
--- ¡Entren!....dijo una voz en su interior --- ya las estaba esperando.
          Mas que con pena, con miedo las dos mujeres se mostraron ante la vieja, quien con un ojo perdido por estrabismo, les dio cabida e hizo que Guirnalda se sentara, mientras a la otra chica la mandó al interior de la carreta.
--- Yo quiero hacerle unas preguntas --- Indicó la dama.
---- Yo se de que se trata, esta vieja lo sabe todo…JA,JA,JA…---continuó
---¡Niña Rica!, ja, ja, ja. ¡Nacida pobre! ---
          La joven tiritaba y su voz se hacía quebradiza, pero sus ansias le hacían mantenerse firme.
--- SI…..quiero saber de mis padres……---
--- La historia, pasada de boca en boca es macabra, te voy a contar, debes de ser fuerte…--- sonriendo y frotándose las manos le relató:
          Erase……
…. El hombre malo Don Martín de la Peña, amo y señor de la casa donde actualmente vives, te llevaba ganas, por tu belleza, pero quería transformarte en una señora educada, de alcurnia, para que cuando llegaras a cierta edad, casarse contigo, pero para que la sociedad y sobretodo la iglesia no le hiciera reparos de tu origen. Y aparentar de que habías llegado a este lugar de lejos y precedida de fama y fortuna.
          La historia cuenta que tus padres, so pena de castigo, se negaron a entregarte a él por las buenas, por lo que un grupo de sus lacayos les fue encomendado secuestrarte y ocultarte en su palacio. Las cosas se salieron de lo previsto, tu familia se enteró de la infamia, promoviendo reuniones con grupos de campesinos comarcales. El lugar previsto fue en la ermita de la colina, para planificar como evitar que las niñas como tú cayeran en manos de esta gente. Sin embargo como siempre hubo alguien que les traicionó, los testaferros les cayeron en el lugar de la reunión, hubo una revuelta donde corrió la sangre. Todos fueron muertos con saña, degollados algunos y ahorcados otros.
          Muertos todos, hicieron correr la historia de que un grupo de cuatreros, había incursionado en la comarca y  provocaron las muertes de las gentes. Ahora tu sabes que las manos de ese hombre, quien ordenó la masacre, están tintas en sangre, sangre de pobladores inocentes……



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