viernes, 13 de enero de 2012

BEISBOL DE MIS RECUERDOS


Sentado en las gradas del Campo de pelota "Enrique (trapo) Torrebiarte. Haciendo remembranzas de tantas cosas bellas ocurridas tiempo atrás, desde mi primera infancia vividas en esta instalación deportiva.

Gracias a mi padre quien me inculcó este deporte, creo que tendría unos 6 o 7 años, cuando en su compañía solíamos descender de la 1 Bolívar, el bus que llegaba hasta el final de la Avenida Simeón Cañas, donde junto al Mapa en Relieve se mostraba el campo de pelota.

A pesar de una serie de remodelaciones en los últimos 50 años, es el mismo, con los tubos de galvanizado que muestran los que en alguna vez fueron los palcos, a la derecha cerca de la entrada al dog out, había una caseta donde, el anotador oficial, hacía malabares con sus libros y con las luces de la pantalla, que se encontraba apostada en el jardín del centro.

Las gradas que circundaban desde el jardín derecho hasta en final de los senderos del otro jardín eran graderías de madera que en pocas ocasiones se llenaban de aficionados, así como las prolongaciones del área techada del parque, corrían a lo largo de las líneas de fabol de ambas vallas.

En fin la máxima instalación deportiva para el juego de pelota chica, de los últimos 60 años, no hay otra, por supuesto.

Allí se marcaba la historia de muchas familias de nuestro país, que eran los protagonistas de la pelota. Allí en el túnel que emerge por la entrada al dog out de tercera base, era el lugar predilecto y como exclusivo de la familia y la mamá de los Cuaches Iriarte, excelentes peloteros se los años 60-70.

Yo era aficionado del Equipo Taca, donde recuerdo estaban Lío Echeverria, el Canche Fernández y otros grandes peloteros dirigidos por Gerardo Tello

Y como voy a olvidar cuando después de que uno de ellos tomó turno, el bate se rompió, como curiosidad de patojo, pedí y me obsequiaron el madero. Fue como mi trofeo de niño.

Pero no solo era beis, jugaba con otros niños adentro de la tribuna como fuera de ella, en las arboledas que circundaban el parque, en el lugar que en alguna oportunidad existió el templo de Minerva, (Allí tenía el nombre de Parque de Minerva, por la estructura que fue derribada en ese lugar). Había un pequeño espacio que los patojos de la época utilizaban como campo de beis infantil. Allí conocí a unos chicos que eran de un grupo Scout de la 1era Av. Y Hospital General, que se reunían a jugar pelota en el campo. Con los que tuve mis primeras experiencias de participar en un encuentro, me prestaban guante para el fildeo y existía un pequeño bate de madera hechizo, la pelota era de cuero, o de hule. Las bases eran sendas piedras, que mas de alguna vez fueron causa de raspones, golpes al tropezar con ellas. Y sobretodo de las rotura de pantalones, que presuponían un halón de orejas de parte de mi madre.

El hipódromo del Norte, se decía que era donde Don Jorge Ubico tenía sus caballerizas, que luego se convirtió en un parquecito de juegos, con una piscina de 50 metros de largo pero 50 cm de profundidad, realmente era un bebedero para los equinos que servía para que las escuelas de la época llegaran a excursión.

Existía y era una admirable, la presencia de un ferrocarril, que circundaba esa área del parque la mayor parte de las veces se encontraba en reparación o descompuesto, pero cuando estaba en funcionamiento era la delicia de los chicos.

Ya con ese inicio, con la calía de mi parte me recuerdo de alguna oportunidad llevado en principio por mi padre y luego ya por manejo propio, llegaba al espacio donde ahora existe el campito de la Gálvez Sobral, donde vieron inicio al beis de pequeñas ligas.

Estudié en el Inglés Americano, donde uno de los maestros y pariente de la dirección del establecimiento. Don Reymond Montmorency, quien se decía había traído equipo, reglas y demás funciones del beis bol infantil a nuestro país.

Durante los recreos en las instalaciones hacíamos chamuscas de juegos con la mano y pelotas hechas de calcetines. Esa influencia, hizo que este personaje organizara y armara un equipo del colegio, donde yo era de los mas pequeños, tanto que jugaba con guante prestado, de esos que eran dedos enguatados y que para agarrar se usaba la palma, después de un partido no había mas remedio que dolerse de la mano, hasta que me fue obsequiado por un tío uno de los que ya contaba con canasta, el que en un principio me costaba hasta abrirlo y por supuesto atrapar las pelotas, con todo y eso me trajeron un uniforme gris, que decía WILD CATS. Y a mi se me ocurrió pegarle letras de las iniciales de la escuela. / E. A. S. de English American School.

Y así me presentaba con mi uniforme guangocho al campo de Marte, donde realizábamos los encuentros, me recuerdo que uno de los equipos infantiles famosos de la época era el Santa Apolonia, donde estaban los hijos de los dentistas, del Dr. Bocaletti y Mario Palais, total eran unas grandes chamarreadas los que recibíamos, ya que aparte de presentarnos sin entrenar ni nada de práctica, era obvio. Nuestro dirigente se preocupaba mas de llevar el Line up, y como era corto de vista ponía sus anteojos sobre el papel, pero el partido bien gracias.

Tuve la oportunidad de conocer un campo edificado en la 19 Av. y 4 y 5 calle de la actual zona 1, por la entrada del Cuartel General o de Matamoros, tengo idea que fue donado por los Calvinisti, familia de peloteros, que practicaban el beis, en los campos de la Estación del ferrocarril de la Ermita zona 6. Instalaciones muy bien hechas y recuerdo que en una de las participaciones que tuve en ese campo, me cayó una pelota en la cabeza, que me dejó tremendo chichón, claro que pasé varios días sin quitarme la gorra, pues temía que me prohibieran seguir jugando por el golpe. Tonteras de patojo.

Debo de haber estado rozando los 10-11 años ya me fascinaba el beis, no faltaba la oportunidad de ir al Campo de Marte a dar los batazos con mis compañeros del inglés, por pura iniciativa propia. Para la Kermes del colegio, en sus instalaciones, nos permitían organizar los partidos en el campo de la zona 15, pero era con pelota de Soft, debido a que habían accidentes en el campo además de rotura de vidrios de las clases, y hay de aquel que con ciega locura lo hiciera porque además de pagar el vidrio se hacía acreedor de una sanción, esto fue durante los años 1963 al 65, cuando dejamos por graduación.

Ya en la Universidad, las expectativas eran otras naturalmente nos separamos por facultades y dentro de la casa de estudio se imponía mas el futbol, cambie el deporte por la medicina.
.  Sin embargo se hicieron algunos intentos con Tisho Ortiz, que era short stop del equipo de la U. con el acompañamiento de Terelén, su hermano (espero recordarme del nombre y apellido), compañero de promoción  quien le hacía a la pelota chica en el campo de Marte.

Hasta llegar al año 1977, impulsado por el surgimiento del beis bol de pequeñas ligas, en el Liceo Javier, mis tres hijos se involucraron en el Equipo Transportes Guillén, patrocinado por mi suegro y empujado por Alfredo Monroy hijo, y el famoso Raúl –Lula- Zapata Rivera, casi todos los integrantes eran del Liceo.

Me envolví en la dirigencia deportiva, de ese grupo de niños que fueron las delicias de ese entonces. Luego se transformo en el Equipo Astros, donde Haroldo hijo, Lulita Zapata, Selvyn (el Pato) Perdomo, los hermanos Florián, Juan Carlos Velásquez, Vetorazzi, aunque mas pequeño Juan Pablo Medina y unos cuantos mas fueron imponiendo su calidad hasta convertirse en grandes peloteros que disputaron y superaron a otros equipos de la época, Los Tigres, Los Búfalos y los Gigantes. Otros patojos se adhirieron al equipo en la siguiente categoría, Alfredo Bonatti. Estuardo Méndez, Ascoli, los hermanos Contreras, Los Talas, que no eran del Javier. Ya para ese entonces se contaba con un equipo en cada uno de las categorías.

Varias familias del colegio Liceo Javier se involucraron, los hermanos Reynoso, Mario y Quique (el perico), los cuaches Arreola, los Hermanos Bonilla, Rodolfo Carrillo, Lainfiesta, Quique Aguilar Chang, Juan Sandoval y algunos mas de fuera del Liceo, Martín Machón, Los hermanos Padilla, con un agradable recuerdo la incorporación en esos años del Catcher Panameño, Rodrigo Luque,( QEPD) como entrenador, con buenos recuerdos de su capacidad y su don de gente a quien les infundió la garra y capacidad de los niños. Fue un excelente entrenador.

Tuve la dicha y la fortaleza de poder dirigir a estos chicos durante los siguientes años. Dicho sea de paso conocí a personajes de la dirigencia de los equipos de la Liga como a Chepe Cofiño, Al Ing. De león, dando sus primeros pasos de su organización Yankis, Ing. Oscar Perdomo, de los Búfalos, al Lic. Tuna Valladares, Presidente de la Liga en esa época. Y a tantas otras personas que de alguna manera nos ayudaron a mantenernos en la pelota. El Sr. Malouf de Nylontex, don Héctor Loaiza, de Alfa Repuestos Y formando la directiva de la Organización Astros, el apoyo irrestricto de Herbert Macz, Lic. Carlos E Reynoso, ing. Bonilla, el famoso Pato Lucas, Luis R. Sosa, Cesar Saavedra, Juan C. Sandoval y varios mas. El Lic. Colmenares que nos consiguió autorización de utilizar el Diamante Gallo, dentro de las instalaciones de la Cervecería, como lugar de entrenamiento y posteriormente para los encuentros de fin de semana. Esta directiva por sus gestiones pusieron a disposición de la Liga y la Organización Astros, que tuve el honor de presidir, un pequeño Campo en Villas del Sol, zona 12. Al final no se logró nada pues la compañía constructora utilizó el campo para hacer un Centro Comercial.

Siempre fui de la idea y hasta la fecha, que el principal objetivo era hacer campeones y mezclar el mejor esfuerzo, la garra, con el disfrutar de la adecuada participación, en este bendito deporte. Como se conoce a la fecha de Entrenamiento de Alto Rendimiento. Contábamos con Hugo Donis Mérida alias Cucaracha, quien era el preparador físico

En el año 1980, como campeones de la categoría infantil, nos ganamos la oportunidad de participar en el campeonato de campeones de la categoría, en la Liga Pequeña de Beis bol infantil, dicho sea de paso, esta liga era la mas competitiva y mejor organizada de ese tiempo. Participando el campeón de Xela, el campeón de la Liga Nabajal y el Astros de la Javier. Como siempre existen intereses creados y previendo que el equipo que por antecedente los Astros eran el equipo a vencer. Inventaron una sanción por medio de la cual nos quitaban el Titulo favoreciendo al equipo Gigantes de la señora de Urrutia.

Sin embargo en la final nos vimos las caras y el partido mas importante del Torneo fue entre Astros y el equipo Leones de la Liga Pequeña, quien se le gano en extraining. 5 por 4. Unica vez que un equipo del Javier hacía la hazaña de ganar a uno de la Liga Pequeña, que tradicionalmente era superior a la Liga Javier.

Eso fue la gota que derramó el vaso y optamos por emigrar a la liga pequeña, primero por la falta de apoyo de la propia Liga Javier y por la apertura que nos dio en La Liga pequeña de beis bol Gálvez Sobral. El equipo se transformó entonces en Prensa Libre, gracias al apoyo de la empresa y en particular de Cesar Saavedra. Junto a Lula Zapata hicimos el equipo mas competitivo de ese año. Allí fue donde floreció también un equipo de categoría pre-infantil comandado por el mismo Lula, Douglio Gómez y Alfredo Bonatti. Alli participaban los niños mas pequeños, como mis hijos Juan Pablo y Alejandro. Helion Florían, Mauricio Bonatti, Saavedra entre otros.


Tengo que hacer una acotación sobre una gran persona que tuve la oportunidad de conocer durante estos años, con quien compartí una buena amistad, no solo con el beis nacional así como, de Grandes Ligas, al extraordinario narrador deportivo, master en base bol, el gran Abdón Rodríguez Zea, con quien tuve la oportunidad de visitar el Yankee Stadium, durante una excursión de aficionados. Con sus dicharachos que le hicieron popular, como Estará bueno o no, Ave María Purísima, Te fuiste Marcelina, cuando cantaba un Home Run, o frases celebres como El que peca y Reza, EMPATA. Bien con Abdón nos unió eso el beis bol, recuerdo que el sábado a las 6 A.M. recibía su llamada para conocer los resultados del día anterior, de grandes ligas, que muchas veces yo los escuchaba a través de la Radio. La voz de las Fuerzas armadas de lo E. U. A. en la onda corta. Además que el me proporcionaba el anuario del beis, en la revista Smith & Streets, BASE BALL YEAR BOOK, publicada en Marzo. Compartía el micrófono en algunas radios cuando trasmitía encuentros del beis nacional, cuando ya hubo señal satelital los partidos de los sábados de grandes ligas, en la televisión nacional.

Mis recuerdos, fueron jornadas inolvidables ya que la calidad de pelota se vió reflejada en los muchachos, que se formaron en esa época, le ponía alma y corazón a la camiseta, en ese 1981, Como Astros-Prensa libre fuimos campeones de la categoría infantil y ascendimos con la mayoría de los peloteros a la categoría llamada INTERMEDIA, de 13-14 años, donde la calidad de pelota era bastante grande y los Equipos grandes eran el Leones, Pumas del Liceo Guatemala, el Codicasa, de don Fabio Leiva, el Kerns de Cesar Marroquín. Esas finales y play off, de esa categoría eran a muerte y de calidad. Ese fue el año del Triunfo, ganando el campeonato contra el Equipo Kerns, que había sido varias veces campeón. Durante estos dos años varios peloteros nuestros fueron convocados a la selección nacional, en donde estaban Haroldo Jr., Alfredo Bonatti, Selvyn Perdomo y Raúl Zapata hijo. Con varias participaciones a nivel centroamericano, dirigidos por Checha Marroquín.

Luego vinieron los años difíciles de la adolescencia, mientras ascendimos a la categoría Juvenil, que se jugaba en el campo grande, en el Trapo Torrebiarte de nuevo con el nombre de Astros. Costaba entonces juntar a los muchachos, difícil para llegar a entrenar, que los estudios, que las traidas etc. pero bueno siempre con satisfacciones, y logramos campeonisar a pesar de tanta situación especial de la época, se había logrado conjuntar un grupo de buenos muchachos. José Manuel López, Mario Lombardi, Quique Mejía, el famoso Chiltepe Juan Pablo Arriola (QEPD), L. Rodríguez y otros mas. Barrimos en un Play off, a uno de los mas fuertes equipos de la juvenil el Kerns eso nos dio la oportunidad de ascender a la Liga Mayor, en un año de expansión, apoyados por Lula Rivera Zapata, Douglio Gómez y Alfredo Monroy Jr. No estuvo mal la experiencia pues después de jugar una fase de clasificación, de 6 equipos, nos enfrentamos a los grandes del beis bol. Universidad de San Carlos que nos venció tres veces, a Municipal a quien lo perjudicamos pues le logramos ganar un solo partido. El Susertex no sobrevivió mas que un año, ya que en vista de que los muchachos jugaban por amor al equipo, se vieron tentados por varias instituciones, a través de ofrecerles suelditos, así fue como el 60% emigraron. A pesar de haber obtenido un honroso tercer lugar, con una mayoría de muchachos recién ascendidos, con Oswaldo West.

Algunos emigraron al Soft Ball, donde eran remunerados para jugar.

El año siguiente no fue posible inscribirse y mantener la plaza, por falta de jugadores. El esfuerzo había sido extenuante y me obligo a dejar mis ilusiones.

Fue toda una experiencia, tanto para los jóvenes entonces de los peloteros que permanecieron surgió la idea de darle oportunidad de incorporar al equipo Municipe. En tiempo de Alfredo Monroy (QEPD).

A todo esto Willy Mendizábal me dio la oportunidad de remembrar lo poco de beis bol que sabía incluyéndome como banca y con algunas oportunidades de juego con el Transportes Palmieri, entrenaba en el campo con el Municipal, donde pase a ser parte del Cuerpo Técnico de los Rojos pero como médico del equipo.

No se si hice lo correcto al haber pasado al equipo mayor a los chicos especialmente a mi hijo, pues las oportunidades que tuvieron de jugar fueron mínimas, que a lo mejor simplemente como cartas de prueba podían haber jugado mas, ya que un número minoritario de muchachos que ascendieron a la juvenil de ese año dejaron como semillero del equipo Rojo. Los chicos sobresalieron gracias a su calidad.

Visité esta instalación unos 5 años después, con la participación de Haroldo y Juan Pablo en la categoría especial, junto antiguos jugadores de los Gigantes. Lou, los Hermanos Lemus, J. Gándara y en el equipo DISMEL.

Eso fue hace unos 25 años o mas, abandoné entonces el Beis bol y por eso al inicio del relato hago la acotación de que el Trapo Torrebiarte, ha cambiado en algunas cosas, los graderios, de cemento, pero con butacas, la pizarra en el filder derecho, los gradas de lo que denominaba General ya con bancas de cemento. He vuelto a ver a muchas de las personas que en alguna oportunidad conocí en este estadio y hacer remembranzas de otras que ya no están, pero esos lindos recuerdos siempre se mantienen.

Por supuesto que todo eso se dio, es decir mi regreso por el acompañamiento de mis de hijos y nietos, ya perteneciendo al grupo Yankis. Que juegan en la Liga Javier, campo de Vista Hermosa, que lleva el nombre del fundador Hermano Salvador Alvarez. La verdad que este campito lo inauguraron es esos tiempos, era por si un potrero, sin grama, sin mallas rodeado de con postes de madera, o mejor dicho palos con alambre espigado, que para entrar había que pasar por debajo del alambre, hasta que se colocó una talanquera para abrir una improvisada puerta. Ahora ya con graderías, dog out y engramillado mas o menos adecuado y con malla que rodea el contorno del campo.

Esta fue la Oportunidad que tuve de reencontrarme con los campos de Pelota de la zona 2, después de mucho tiempo, cuando me mantenía fines de semana en las instalaciones con la participación de los peloteros y los hijos, ahora con los nietos, Haroldo Javier categoría infantil y Juan Emilio categoría Moscos-preinfantil. En la brillante participación en las selecciones Pre infantil. COPABE, asistiendo a Nicaragua, y en el Panamericano COPABE categoria infantil aquí en Guatemala, Oct 2011.

Estoy sentado en uno de los tubos de hierro de los palcos, nunca pude aprender a ver sentado el juego y menos ahora al asistir al campeonato Panamericano de Beis bol Infantil 2011, donde participa, uno de los Nietos.

Asistiendo en calidad de aficionado a los campos de Vista Hermosa, Campo Marte, para ir a disfrutar desde los mallas a ese grupito de niños entusiastas de la bola de costuras, redonda, que viene en cajas cuadradas, que pesa 4 onzas, que nos hace suspirar cuando los muchachitos demuestran sus habilidades al maniobrarla.

Se ve como es que las cosas no han evolucionado, siempre con las improvisaciones y con la interferencia de los padres de familia, que tratan de mover los equipos desde las gradas.

Quizás deberá ser así siempre, con los pacientes de siempre, los inconformes, los que llegan a ver a sus estrellas y no los partidos de beis. Pues este si es un deporte de conjunto, cuya exigencia debe de ser grande e importante ya que cada pieza es importante y se depende de todos y cada uno de los peloteros.


Hoy previo a cerrar este capitulo quiero hacer mención a la actividad final de la Organización Yankees, que se generó en Kermes para mantener la unión entre jugadores, padres de familia, cuerpo técnico, liga Javier, amigos y estrellas.

Fue muy edificante que durante la actividad, cuantos padres y madres de familia participamos en varios encuentros, para hacer las delicias de la concurrencia. Me vi realizado, al participar junto a mis dos hijos y mi nieto mayor en uno de los equipo, para contribuir con el éxito de la actividad.

Tuve la ocurrencia de llevar un regalo para la Galería de la Liga, con el fin que quedara en las paredes de los recuerdos una fotografía de la Selección Nacional de Beis Bol infantil, digna representante de nuestro país en el recién terminado Torneo Latinoamericano, celebrado en las Instalaciones de Trapo Torrebiarte. Esto lo hice con la idea de estimular y sobretodo agradecer a todas y todos los participantes. A la entrega pronuncie un discurso así:

- En el nombre de mi familia y el mío hago entrega de esta fotografía de la Selección Nacional de Beis bol Infantil, para hacer patente mi reconocimiento a los miembros del Cuerpo técnico y sobretodo a los peloteros, que participaron y pusieron en alto el nombre de nuestro país. Pero quiero hacer patente nuestro agradecimiento a todas las personas, Papás, Mamás, amigos, patrocinadores, liga Pequeña Javier y a la organización Yankis, quienes aunando esfuerzos hicieron posible el rotundo éxito del Torneo. A todos Muchas Gracias.


Espero en el futuro poder ver a Haroldo Javier, a Juan Emilio y a Andrés pasar por la gramilla del majestuoso Campo de Pelota y estas gradas, que permanecerán imborrables, me permitan sentarme a verlos jugar en los años venideros, como grandes peloteros.


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