miércoles, 10 de octubre de 2012

LOS MUCHACHOS DE LA MATER.



LOS MUCHACHOS DE LA MATER.

           
Prólogo.


          Esto es un compendio de historias, salvajadas, aventuras y picardías, que fueron la sal y pimienta de mis bien recordados cuatro buenos    años de la residencia de maternidad en el antiguo Hospital Roosevelt, en el período comprendido del año 1973 hasta el año 1976, año del terremoto.
                    Vaya entonces un saludo a los participantes, todos   compañeros médicos, que de alguna u otra manera se vieron involucrados en estas charadas, estimo que esos gratos recuerdos les harán disfrutar de esta lectura.
                    Para una aclaración, puede ser que la secuencia de las historias no sea de orden cronológica, pero las escribí conforme recordé la aventura. Por supuesto con todo el respeto que          me merecen mis dilectos colegas, con quienes vivimos estas charadas. Voy a utilizar los apodos para proteger a los inocentes, a lo mejor nada de inocentes, pura uva.
 
Jarrum al-rashid.
1973-1976



CAPITULO I

            CHOMBITO

          Era la mañana del 28 de diciembre, las festividades de fin de año se encontraban en todo su apogeo y las puertas de las habitaciones se adornaban de collares de manzanilla y focos de colores, vejigas que se bamboleaban al paso del viento que corría en los pasillos; el penetrante olor a quirófano era disimulado por el agradable olor al pino que se arrinconaba junto a las paredes del santo hospital.
Había sido una de aquellas noches en las cuales, el trabajo había rebalsado lo imaginable de una guardia de no dormir y el relevo del personal se hacía mas que necesario, el cansancio había hecho presa de los internos y residentes, que recostados en los sillones del cuarto utilizado como vestidor, esperaban con vivas ansias hacer su presentación de casos para poder abandonar sus labores e ir a descansar a su casa.
-- Buen día Muchachos -- entró diciendo Chombito -- ¿ Como les trató el turno ? ---
-- Regular -- le respondieron -- Ayer parece que se dejaron venir todas las parturientas de Guatemala; con decirte que aun están esperando cama de post parto una doce pacientes --
-- Entonces como que se los llevó la Ching....--- interrumpió, al observar dentro de su casillero un sobre membretado del Hospital.
-- hay algo urgente que atender o entramos a lo de la presentación -- mientras se quitaba el traje, la corbata, y se vestía con ropa verde de sala de operaciones.
          Sin embargo la curiosidad le invadía por conocer el contenido de la carta; la rompió en uno de sus extremos, la sacó y la extendió; un tenue pálido se apoderó del rostro que luego se tornó en un blanco lívido, sin mediar palabra, se quitó la ropa verde y se encasquetó el pantalón blanco y la filipina del mismo color, se medio compuso el pelo y salió hecho una tromba.
Media hora mas tarde regresó, con una actitud de desconsuelo y frustración, penetró a la habitación, donde nos encontrábamos un grupo de sus compañeros de trabajo.
-- ¿ Que te pasa Chombito ? -- le dije -- te noto tristón, o es que enojado estas --
-- Es una Mierda... Muchá -- indicó y se dirigió hacia su casillero, en cuya parte superior se encontraba una cartulina  pegada con un esparadrapo, en la que con marcador rojo decía:" ¡ POR INOCENTE ! " .
          Se quedó viendo fijamente el rótulo y de su bolsa de pecho sacó la carta, la estrujó y la lanzó con toda la ira del caso al bote de la basura en medio de una rabieta.
-- Ve que hijos de la gran ..., desgraciados -- se dirigió a los presentes con un tono que indicaba Cólera -- quien fue el de esta ideota, Re...cabrones, por Dios que hoy si me sacaron el apellido ! --
          Su estado de ánimo parecía ser que estaba como la gran diabla, inquisitivamente se colocó frente al grupo, con su clásico parado con los pies en forma de escuadra y con su mano izquierda halándose hacia abajo la camisa para taparse la barriga. y exclamó:
-- ¡ Quien fue el pura M., de esta broma de mal gusto ! -- se dirigió a mi -- vos chaparro, ¡ vos has de haber sido, sos el único capaz de hacer esas patrañas ! --
          Me hice un poco para atrás temiendo una agresión; pero en ese momento, las risas no se hicieron esperar y una sonora carcajada selló el día de los Inocentes.

-- ¡ POR INOCENTE, CHOMBITO, POR INOCENTE ! -- le recitamos en coro.

Un día antes:    Caminábamos por el corredor del sótano, con Julio, Paco; regresábamos del edificio central donde habíamos asistido al departamento de RX, a evaluar unas placas de pelvimetría, y comentábamos sobre la tradición del día de los Santos Inocentes en nuestro medio, se prestaba para hacer bromas a costillas de cualquiera. Y por supuesto ya veníamos craneando que era lo que íbamos a hacer. Al pasar por la ofician de la Jefatura del departamento, se me dio el chispazo, entramos. Tomé una hoja membretada del escritorio y la enrollé en la máquina Royal de la secretaría y escribí:

 
Guatemala 28 de diciembre de 1975
Dr. Pedro P. Chombito.
Residente de Primer año
Maternidad Hospital Roosevelt.
    De nuestra consideración:
En vista de las quejas recibidas y el reporte del Jefe de Residentes, en las cuales se detallan las faltas graves cometidas por usted el día 18 de los corrientes y habiendo ya recibido las advertencia y llamadas de atención verbales por esta Jefatura en ocasiones anteriores, se acordó en reunión con el cuerpo Médico del Departamento, que su contrato beca no será renovado a partir del próximo 1 de Enero.
Sin otro particular, me suscribo de usted.
                     Atentamente.
Firmado y sellado por la jefatura del Departamento.

          Dentro de un sobre con su nombre, le entregué la misiva a Paco quien la depositó en el casillero, del incauto en este caso Pedro P. Chombito.


 CAPITULO II. 

LA SEÑO ESTILITOS

          Como en todo tiempo y ligar, pero especialmente en época navideña o de fin de año, mis compañeros, plagas y siempre buzos, no dejaban pasar la oportunidad, jamás dejaban santo parado, no se les pasaban las chicas a quienes cantinear. De una de estas ocasiones recuerdo la siguiente:
          En el amplio corredor de la entrada de la Maternidad, que iba desde el lugar que ocupaba n los delegados de admisión a las gradas del edificio del encamamiento, caminaba parsimoniosamente la Seño Estilitos, guapa jovencita a quienes cuantos no le habían echado el ojo,. De prontote la puerta que conducía a la Emergencia, apareció la grácil figura del jefe, el torero mas autentico que existió, el Manolete, mano de piedra, que ni lerdo ni perezoso, percatándose del bombón que se trataba, le salió al encuentro y con su traje verde de luces, quiero decir de sala de op., le hizo la verónica y con su delicada voz dijo:

-- Seño Estilitos……---
--- Hay!..... doctor me asustó! --- manifestando un pequeño sobresalto.
--- Seño Estilitos, usted siempre tan guapa y hermosa, que hace tan solita por estos corredores… mejor me hago amable y la acompaño, en esta penumbra no vaya ser que se la roben.---
--Hay doctor, usted tan charadero y quien me va a robar…?---
--- Si no hay quien se la robe, me la robo yo --- frotándose las manos--- esta de chuparse los dedos --- mientras se colocó a la par de ella y le pasó el brazo por la cintura ---
--- Doctor y si nos ve la Supervisora, a mi es a la que regañan.---
--- No tenga pena, belleza, que yo me estoy echando un cuellazo, que no cree en nada con la Sordita… haber dígame para donde vamos.---
--- Voy a recoger unos registros al tercer piso, de ingresos de hoy en la tarde.--
--- Hoy me rallé, pues la voy a acompañar, hasta el fin del mundo.---
          Con el brazo fuerte de matador alrededor de la cinturita de la chica, allí donde termina la cadera y así juntitos y sonriendo se dirigieron al piso llamado séptico, que se encontraba al final del corredor.
          Así entre cuchicheos, piropos y pequeños cometarios al oído, deambularon unos cuantos metros. Cuando de pronto y a sus espaldas, una voz resonante y conocida se dejó escuchar a corta distancia, que causo sobresalto:

--- MANOLO ! ! ---

          El famoso mano de piedra, torero de pinta y figura, se quedó estupefacto, helado, mudo, no sabía si voltear a ver, o responder. Para todo esto la seño estilitos corrió desesperadamente a refugiarse en la sala de Recién nacidos. El cielo se le cayó encima, el corazón le brincaba como sapo con hipo, el color de papel que tenía le hacía juego con el uniforme.
          LA Chabe estaba allí y lo agarró con las manos en la masa, no en la masa en la chava, no hubo mas remedio.
--- Que tal mi amor--- le dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
--- Que mi amor, ni que ocho cuartos…. Bandido, desvergonzado….
--Es que yo… solo le hacía compañía! ….

MORALEJA: Si las vas a abrazar que no sea en los corredores donde entra público.

  
CAPITULO III.

SUPERCORNELIO AL ATAQUE


Erase uno de esos días cualquiera, hora de cena, el Jefe de residentes, el gran Súper Cornelio, se disponía a abandonar el recinto hospitalario a través del área de parqueo de la Mater. Minutos antes se había preparado para salir a sus alimentos, quitándose su uniforme verde y poniéndose su tradicional, pantalón café, su camisa manga corta y no fallaba con su corbata.
          Dejó en buenas manos el servicio pues el Mano de piedra se quedó de responsable del servicio.
          Abordó su escarabajo color crema y se puso en marcha. A través del espejo retrovisor de su auto divisó a una muchacha joven y guapa que salía en ese momento a través de puerta de la admisión. Fríamente calculado hizo una breve pausa para ver hacia donde se dirigía la chava. Acelerando poquito a poco se colocó a la diestra de la dama y mientras caminaba a vuelta de rueda, al estar a la par, bajo el vidrio de la ventana de la derecha y con tono muy cortés, le dijo:
--- Señorita guapa, la llevo. Cuénteme a donde se dirige, para mi sería un gusto y un placer llevarla.---
          La joven no se inmutó, le volvió a ver y se hizo la desentendida, no hubo respuesta por lo que él volvió a la carga.
--- Óigame con esta soledad y con escasa luz, no vaya ser que le pase algo.---
--- déjeme que yo la lleve.---
--- No Gracias --- fue la respuesta firme y tajante.
--- Sabe que la parada de la camioneta le queda retirado, a mi nada me cuesta encaminarla estas 5 cuadritas que faltan.---
--- No se moleste, yo camino --- la conversación le hizo detener la marcha, alrededor de media cuadra, precisamente frente a la puerta posterior de la Escuela de Enfermería.
          En ese preciso instante y saliendo inadvertidamente, alguien le tomó del brazo que recostaba en la ventana izquierda de su auto.

---RAUL ALFONSO.--- se dejó escuchar en medio de la arboleda de los patios traseros, como un aviso del mas allá. Era Magdita.

--- Si, mi vida, te esperaba para ir a Cenar! ---
--- ¡Nos vamos a Cenar! ---

--- Ja, Ja, Ja !, QUE BUENA PUNTADA. ---
Y la caja de CORN FLAKES, mostró un gallito haciéndole ojo pache!




IV. CAPITULO

CESAREA URGENTE! (STAT

          Eran las 7.30 de la mañana, justo a terminar el turno de día anterior, fui comisionado en dejar la lista de trabajo pendiente por lo que mi jefe Manolo, ordenó pasar revista a las pacientes que se encontraban en el área de labor de parto, eran únicamente  3 señoras.
          Mientras esperábamos el relevo después de un agitado turno de vela, con muchos partos, el grupo fresco del nuevo día no había hecho su ingreso. El gato y Mano de piedra residentes del equipo ya se encontraban vestidos y preparados para la salida. Mientras yo me encontraba aun en plena tarea dentro de la sala de atención.
          Fui examinando a cada una de las pacientes, voluntarioso decía yo; en el cuto no. 72, trabajo de parto moderado, foco fetal normal y con una dilatación cervical de 3 cm.
No. 73, trabajo de parto activo, primípara, con foco fetal normal y 5 cm de dilatación del cuello. Anoté los datos en la pizarra de control y en las respectivas papeletas.
          En la no. 74, se encontraba una madre, multípara, en una camilla, su examen anterior decía 6.30 trabajo de parto fuerte a moderado con contracciones cada 3 minuto, 5 de dilatación y con las membranas de la bolsa enteras, el foco fetal en 160 X´.
          Me coloqué el guante en la mano derecha, procediendo a evaluarla, efectivamente la dilatación del cuello era de 5 cm., las membranas estaban enteras pero tensas, por el trabajo de parto tan activo, al retirar los dedos del canal del parto, la membrana se rompió y además de mojarme hasta el pelo, me hizo introducir los dedos una vez más.
-- Sorpresa el cordón umbilical del niño, estaba allí, pulsando entre mis dedos, delante de la cabeza del bebé, las contracciones uterinas hacía descender al niño y las palpitaciones, empezaron a ser más lentas e irregulares.
---¡MANOLO…….--- grité
          El famoso, mano de piedra salió del salón, el vestidor de médicos, quien ya se encontraba bañadito y en traje de calle, perfectamente rasurado y a la espera de la llegada del nuevo equipo. Se presentó a toda prisa.
--- Que te pasa Topito---
--- El cordón --- dije --- prosidencia del cordón --- exclamé.--- sufrimiento fetal, hay meconio.*---
--- No saqués la mano, debes de sostener lo mas que se pueda la presión de la cabeza del niño.---
          Se acercó, tomando el estetoscopio obstétrico de Delee, para escuchar las palpitaciones del bebé, allí cambiando su facie de rosado a blanco….gritó:

--- CESAREA STAT…

          Todo el mundo se puso a la expectativa y en movimiento.
--- Señorita Cux, monten la Cesárea, llama a la anestesista, es una operación súper urgente, tenemos un sufrimiento fetal debemos salvar al niño.---
--- Al instante doctor.---
-- Avisen al Dr. Montenegro, que se cambie, estamos en sala al rayo.---
          Sale cambio de ropa, llamadas por teléfono, lavado de manos etc. y para adentro.
--- Se llaman al pediatra.--- gritaron.
          En un decir amén, nos encontrábamos en la sala no.2, de procedimientos quirúrgicos, iniciando el acto.
          La Tita, la anestesista, aun bostezando, le sujetó el brazo, colocándole tremenda aguja, en el antebrazo, donde le inyectó un líquido amarillo, anestésico Pentotal, ya puestas las sábanas y campos operatorios. A todo esto yo aun permanecí entre las piernas de la paciente con mi mano sosteniendo la cabeza del niño y palpando el cordón que ha veces se le olvidaba palpitar. Se inicia el procedimiento de apertura por el diestro cirujano, con el auxilio del Gato. Saben la fuerza de la contracción me hacía doler la mano, mas bien los dedos, para evitar que la presión produjera obstrucción de la sangre en el cordón, los minutos transcurrían.
--- Pulsa el cordón --- inquirieron
--- Si…. Pero débil --- contesté.
          Manolo introdujo su mano, para cucharear la cabeza y sacar al niño, donde tocó mis dedos, extrajo al Recién Nacido.
--- Pediatra…. Allí le va el compromiso. Vamos chupa flemas sáquelo adelante.---
          Yo por supuesto, pude sacar mi mano y salir de la tienda de campaña que formaban las sábanas. Me senté en el piso a estirarme los dedos.
--- Ufa… que calor… ---
--- El niño respondió bien, respira sin dificultad y en forma normal --- indicó el pediatra.
          En mis adentros pensaba, que bueno, misión cumplida a Dios gracias el niño está bien.

Eran las 8.30,
          Me acerqué al quirófano.
--- Bueno jóvenes, me voy, ya entregué el turno a los nuevos, entonces nos vemos el lunes---
          Me despedí con toda cordialidad, a pesar de que a través de la mascarilla, los ojos de Mi Jefe. Me querrían decir mucho…..Grrrrr.

No hay que meter los dedos, a veces se mete la pata.


V. CAPITULO

QUE GOMITA, JULITO.

La noche anterior fue de mucha algarabía, la de no acabar, juerga y traguitos a lo galán, no era para menos, el siempre bien ponderado y pulcro, amigo de siempre, Julito (el tutis), había recibido de manos del decano de la facultad, un cartón que disque representaba el título que lo acreditaba como Médico y Cirujano, en el Paraninfo Universitario de la Antigua y centenaria facultad de medicina, allá por la 2ª Avenida, entre 12 y 13 calle del centro de la ciudad. Posterior al acto académico se prolongo la invitación a uno de los salones del Parque de la Industria, se efectuó el parrandón y como se había vuelto tradicional, las viandas de licor abundantes y súper.
          Las esposas y novias del grupo por variar, se habían molestado por a un grupo de chicas, llamadas las tres Marías, la verdad es que eran de muy buena re-putación, de pronto Liberadas como les dicen en la actualidad, llegaron solas en grupo y se mezclaron en el bullicio de los asistentes. Sin embargo a su ingreso hicieron el siguiente comentario:
-- Los Muchachos la fregaron hoy….Se trajeron a las viejas.---
          Aun asi, la fiesta fue a todas luces una algarabía, compartimos con los compañeros y sus respectivas parejas, mientras que los caballeros que aun permanecían solteros se hicieron cargo de las marías.
          Presente estaban el Jefe de Residentes. Dr. Super Cornelio y su novia Magda,  el Residente Dr. El Chelón Macz y Elodia, El Heberto y la Rede, Paco Patotas y Lissete, El Chafa Müller y Dinora, El Topo con Sofi, entre los mas recordados. Aun asi difícil entender a las esposas, el porque de estar molestas, acaso no estaban con la vista puesta en sus maridos que no dejaban de cuchichear y comentar sobre el acontecimiento.
          Tradicionalmente el recipiendario era agasajado con las bebidas espirituosas, que debía consumir con cada uno de sus residentes.

--- TOMESE ESA COPA.. ESA COPA DE VINO.-----Cantábamos estruendosamente en coro.
--- TOMESE ESA COPA, ESA COPA DE VINO.---
---YA SE LA TOMO…
---YA SE LA TOMO.---
---AHORA LE TOCA CON EL VECINO ---
          Y era hasta ver a Dios, como rezaban los códices de honor de la celebración de un nuevo galeno.
          Las cosas pasaron y como si fuera poco, alguien se hizo “amable”, de hacerse cargo de las marías.
          Los comentarios al día siguiente fueron:
--- Vos Tutis, como te fue.---
--- Pues no recuerdo cuando me llevaron a la casa, pero ya me estoy reponiendo, de la resaca…..
--- De cual Goma Tutis…. De la goma de la chupacoa, o de la goma moral de haber llevado a las Marías……---
--- ¡Que gomita…Tutis!.---
--- Ja, Ja, Ja,…--- disfrutábamos después del platillo fuerte, de ágape.

 VI CAPITULO

EL HOMBRE DE CONFIANZA

Por fin fue un dia de aquellos que a pesar de la celebración tuvimos que presentarnos al hospital para solventar nuestro respectivo turno, Quico Tapioca,  Manolo Mano de Piedra y el Topo Gigio….
Iniciamos algo maltrechos la visita de los tres pisos normales, con el fin de establecer los casos, indicar los egresos y resolver algunos problemitas de los servicios. Tomando en cuenta que los pisos de Labor y Partos y Séptico post parto, eran prioritarios por las emergencias.
Con todo lo que conlleva la resaca, una sed imperante de todos los diablos, temblores, calofríos, sudoración profusa, malestares estomacales y sobretodo el exceso de sueño, no muy nos animaban a continuar adelante, era verdaderamente un sacrificio hacer las labores en el estado calamitoso en que nos encontrábamos, excepto Quico quien llegó íntegro, full capacidad y con ganas, como siempre...
--- Píquenle mucha y así terminamos pronto, con los egresos. —ordenaba el jefe.
--- Sabés que son un montón los egresos, hay que llenar el resumen, llenar el registro, firmar el informe de nacimiento, sumarios, recetas y demás ---
Era uno de esos días que las emergencias no dejaban de llegar, haciendo más calamitosa nuestra estancia y nuestra mal trecha humanidad, que se resentía conforme el día se hacía mas caluroso:
--- Que el Topo, se haga cargo del Piso séptico y efectúe los legrados, mientras tanto con el Quico vamos a limpiar la pizarra. (limpiar la pizarra, era pasar visita a las pacientes que se encontraba en labor y muy próximas a parto)---
---Completa…..!!--- gritaba la enfermera, mientras conducía la camilla con la parturienta, casi dando a luz.
---Que la atienda el Interno, avísele en que sala.---
--- Dr. Manolo, en el cuarto #72, se encuentra una paciente recién traída de la emergencia con órdenes médicas de presentar al Residente.---
---Veamos pues. --- dijo Manolo--- Señora Buenos días,--- haber los papeles,---
---Ah! 2 Cesáreas anteriores, embarazo a término, auscultemos el foco: OK Normal --- las gesticulaciones que mostraba la paciente, evidenciaba que estaba activo su Trabajo de parto.
--- Srita. Cux, Por favor preparamos urgente la sala de operaciones,--- el jefe siempre muy cortés para dar ordenes.
--- Quico, como vos sos el que mejor está, entero etc. Operala con la ayuda del interno de turno…. Mientras tanto yo haré la nota de evaluación y presentaré el caso al jefe de Turno, alguien sabe quien es el de llamada de Turno..---
---Sam Benedict ---conteste ---el famoso Dorian Grey --- me dirigí a la cartelera para confirmar.--- Si él es…---
El pobre Quico, que tenía lengua de perico y los ojos mas desorbitados que de costumbre, se hizo al acto quirúrgico.
… Agua, soluciones, suero para el cirujano ---balbuceaba mientras se enfrentaba al chapoteo en líquido amniótico, sangre etc.--- Sale muchachito --- gritó.
---Gua… Gua… ---Lloró en recién nacido.
---El que ya llora soy yo – indicó --- pero ya vamos para afuera.---
Mientras tanto, en el piso séptico, El Topo se encontraba frente a una interminable cola de pacientes en las camillas, a quienes se les había evaluado y pendiente del curetaje respectivo.
--- Seño hágase la campaña de localizar a la anestesista y pasamos a la sala de op. para efectuar los legrados.---
El pequeño cuarto donde se efectúan los procedimientos, era un horno, para colmo de males el sol pegaba de lleno sobre la ventana, además el estado de ánimo en que se encontraba, aun con haber consumido suficientes líquidos, era aun deplorable. Los procedimientos eran laboriosos y el calor propiciaba que el sudor que recorría tanto la espalda como la frente y cara, junto a la sed se hacía mas difícil, junto a los calofríos que sacudían interminablemente.
Que mañana la que nos tocó, podría decirse que dejamos hasta la última gota de sudor.
Después de la avalancha vino la calma, nos reunimos en cuarto del vestidor de médicos, para ingerir el almuerzo, junto al consumo de ½ docena de gaseosas.
---Sale caja de COCAS.----
--- Y después de un buen taco, un buen tabaco.---
Hicimos algunas bromas de la noche anterior, se contaron unos chistes, mientras terminábamos de llenar los registros de egreso. Terminada la obra:
--- Bueno Muchachos, me voy a 311 ( 311, se le decía al cuarto de reposo de los residentes).a echarme un cuaje, ya me hace falta --- dijo Manolo--- les encargo los servicio, la pizarra de Labor y partos --- al fin y al cabo él era el jefe y que otra con los gatos.---jajaja.
          Una hora mas tarde el segundo de abordo, escurridizamente, contando que la tranquilidad se había producido en los servicios. El Topo y después de haber completado los informes de nacimiento, los resúmenes de egreso y unas cuantas recetas. Se dirigió al dormitorio donde roncaba en una de las dos camas el Jefe. Al colocar su cabeza sobre la almohada, cayó en un profundo sueño.
El tiempo transcurrió y Manolo se despertó a causa de los ronquidos del vecino, se sacudió su escasa cabellera, se hecho agua en el rostro, luego se dirigió a la otra cama, movilizando, sacudiendo, hasta despertarlo, y dijo:
---Bueno vos, mi hombre de confianza, a quien yo dejé encargado del servicio…. Echadote y roncando, a quien dejaste clavado en cuidado del servicio.---
--- Deje al Quico, el es el hombre de confianza, y lo dejé cuidando la pizarra---
          Me levanté y nos dirigimos, al servicio de Labor y partos. Quico efectivamente se encontraba frente a la pizarra, sentado, mas bien recostado en el respaldo de una silla, donde roncaba placidamente.
--- Otro hombre de confianza … Vee!...roncando --- que pasó vos Quico--- indicó el jefe.
… No hay novedades jefe...--- mientras ponía su mano haciéndole el saludo militar, y de un salto se puso de pie.--- no hay novedad!---
          Mas tarde en el vestidor de médico, disfrutando de una bebida gaseosa, comentábamos las anécdotas del turno, cuando como en su clásica entrada:
--- ¡Que hay de nuevo muchis! --- Era Quico mostrando al filo de la puerta, los ojos saltones de anencéfalo en precipicio.
--- Hay Quico y sus charadas…..---


VII CAPITULO

FELIZ CUMPLEAÑOS CHELON.
Como tantas cosas en nuestro medio, se tornan tradicionales, además hasta con cierta obligatoriedad, por lo que durantes las reuniones del grupo, tanto cumpleaños, recibimientos, posadas, fiestas varias. Nos reuníamos rotativamente en cada una de las casas de los muchachos. Hoy en la casa de El Gallo Padilla, donde El Heberto etc. Sin embargo había alguien, que por motivo de la rotación de los turnos se quedaba encerrado en el Hospital, junto al Mexican Latín Lover, que daba la casualidad que estos ágapes se celebraban ese día, invariablemente.
Por cierto que se trataba del Chelón W., en su casa de Molino de las Flores, el grupo siempre compacto con sus respectivas damiselas o común mente llamadas freno de mano, (esposa y novias). Saben los anfitriones echaban la casa por la ventana. Ricas viandas y una buena cantidad de bebidas espirituosas, de diferentes marcas y gustos. Por cierto en el bar, que era self service, había una copa de 2 ½ onzas, que presentaba la siguiente advertencia.
“VENENO, CADA QUIEN SE MATA CON SU MANO”.
Indicaba además, que esta era la dosis promedio, ha ingerir en cada ronda.
          Dichas reuniones muy amenas, por la charla que era de mucha vivacidad, se contaban charadas, chistes y hasta los chismes de última hora.
Llegada la hora del brindis, el cumpleañero brindaba individualmente con cada uno de los asistentes ingiriendo una onza per capita.
--- Sale cena, sale cena ----gritábamos en coro…..
--- Sale cak-ik, con tamalitos blancos.
Y a disfrutar el caldo de chunto, preparado especialmente por la madre del Chelón. Las charadas subidas de tono con el ambiente de alegría y la cantidad de bebidas de todo tamaño, transcurrieron muchas horas, el humo del cigarrillo que enrarecía el ambiente y la música que no dejaba de sonar.. Ya pasada la media noche, una voz, dijo de pronto:
---Bueno jóvenes, me voy, tengo que ir a dejar a la prenda..—El Súper Cornelio, quien se hacía acompañar de su novia.
--- Como va a ser eso, nada que me voy --- indicó el Chelón--- la noche es virgen, no vas a dejar abandonados a su suerte a tus cuates.
--- Es que a Magda le dieron permiso hasta para las doce.--- señalando el reloj,  bajo la mirada inquisitiva de la novia.
--- Que no se vaya!!!--- que no se vaya!!! --- se manifestaban en coro.
Después de los respectivos ruegos y la férrea negativa del anfitrión, se generalizaron las protestas de los que deseaban irse y los que se querían quedar.
--- ¡Nadie sale!--- indicó el Chelón--- Ya le eché llave a la puerta.
---No hombre, vos W., hoy si tengo que irla a dejar.--- luego acercándosele, le susurró al oído.
---Yo regreso mano, dame chance, porfa.---
--- Nadie sale hasta que veamos el amanecer, este es mi gran día, o dejan de ser mis cuates.--- levantó un vaso --- Sírvanse otro trago.---
Estas fueron las feroces ordenes del cumpleañero, quien ya mostraba síntomas del tercer plano tierra, que en buen chapín quiere decir, Socado, mas de medio palo, tuturusco etc.
El grupo se movilizaba en todo el contorno, vitoreando las charadas. El Patotas junto al Gallo, enfrascados en una conversación de Sanscrito, con lenguaje de manos y copas.
--El carrito, bien bonito, vieras que cuando la llanta de adelante da vuelta, la de atrás igual.---
--- Si y sobretodo con la estabilidad que le das con los pies grandotes--- Cosa sumamente interesante verdad?
          Entre que nos vamos y vemos como convencemos al Chelón de abrir la puerta, transcurrieron unos cuantos minutos, quizás horas. Mientras Magda hablaba:
--- Hoy se me regañan….por favor W., abrí la puerta, que ya nos vamos….. Raúl Alfonso, hacé algo, que ya nos vamos.---
---Que ya nos vamos, me salgo por la ventana --- dijo El Heberto, quien junto a Rede, quien se encontraba en el sexto mes del embarazo, también propiciaban los intentos de huida.
---Nadie se va!--- grita El Chelón.

En uno de los tantos brindis y el descuido del anfitrión, el Heberto abrió una pequeña ventana que daba al patio de la casa, saltó hacia fuera, mientras a topes y empujones, hizo con colaboración pasar a su esposa, a pesar de el voluminoso abdomen. Por allí fue la fuga, luego pasó  Magda y Súper Cornelio, después Isabel, quien en un descuido de Mano de Piedra se había agenciado de las llaves del Pickup, y sin saber conducir, se montó en el gran traste, lo arrancó y lo puso a media calle. Bajó la ventanilla, derecha y sacando la cabeza gritó:
--- Manolo….Te vas o te quedás
--- Hay triste mi caso… Mi mujer me abandona a mi suerte, me deja…..denme otro trago para mitigar mi pena--- luego se empinaba el vaso, en fin haciendo un gran esfuerzo, mas por la preocupación, hizo el intento y se quedó trabado en la ventana.
-- Saben, este muchachón, mejor se va, no vaya ser el diablo, la seca se lleva el pick up, con lo pilas que es para manejar, no vaya ser que se meta a otra casa y no precisamente de visita.
--- Vos Manolo, no seas hue…. dejala que se vaya, haber a donde llega, además no sabe lo que se pierde ….
---Derrepente le sale bien la cosa y me deja a Pata…
          Elo, la anfitriona, tomó las llaves y dejo salir al resto.
--- Ya es hora que se vayan, ya se les pasó la mano.---
--- Que se vaya ala M…, los voy a desconocer como mis cuates--- dijo W. ---A la salud de usted huec… sale una metacualona, después me monto en el microbus y me voy a la chingada….
Después de algunos discursos de convencimiento, llevamos en zopilotillo al Chelón, nos despedimos y salimos el montón de bolos a escupir a la calle. Calabaza, calabaza, cada quien para su casa.


VIII. CAPITULO

RONDA…….
          En una oportunidad habiendo iniciado, era en los primeros días de Octubre de 1971, una de las tantas celebraciones en casa de El Chelón W. Motivo a saber, eran tantos y variados que no tengo en la memoria tal recuerdo. La verdad es que durante el ágape surgió el ímpetu colectivo, con un voto unánime de salir.
---RONDA…. RONDA…---gritamos al unísono
--- Serenata, para los que no vinieron.---
          Según rezaba la tradición el que no asistía a las celebraciones, se hacía acreedor a recibir serenata en su casa por no haberse presentado a la actividad, con el fin de que la fiesta contara con la mayor parte de asistentes.
          Yo asistí, como muy obediente a la ley, pero lo hice sin Sofía, quien se encontraban las últimas semanas de el segundo embarazo, con tremenda barriga no era prudente su asistencia, por lo que se quedó en casa, tanto que mi asistencia obedeció mas a la prevención de las famosas serenatas.
          La caravana que inició en Molino de las Flores, con destino al centro de la ciudad, donde la primera escala dispuesta era la casa de Chema Letona (QEPD), por allí por la 14 calle, 2ª ave. Iodos dispuestos no colocamos frente al portón de la casa y se iniciaron las canciones. El grito de batalla era El Rey, La Chalana, La Palma, y la constante punción del timbre, hasta que abrieran la puerta
--- Me imagine…..---dijo Chema --- Que joden Ustedes.
---Vos, nos tenés que dar una trago y una buena explicación de porque no llegaste….---
---No muchá…. No me frieguen, miren la hora que es…----
Ya todo el grupo había tomado posesión de la sala, y se encontraba buscando vasos para hacer un brindis con el dueño de la casa. Es de hacer mención que Chema mantenía muy limpia su casa y además poseía una jaulas de Canarios y Pericas Australianas.
--- O nos das un trago…Te tenés que tomar por lo menos uno con nosotros.


Sabes una cosa o nos comemos los canarios de boca … sacate las botellas y nos echamos un alipúz.
--- Dejen en paz a mis canarios… por favor, ni los vayan a destapar.
Brindábamos, cantábamos las mañanitas, el motivo, pues no se sabía quien era el del santo, se brindo por la Mater, por el grupo, por Chico fruta, (QEPD), jefe de servicio, . Logramos que el dueño de la casa se tomara una onza y optamos por retirarnos. Ya en la calle bajo las ordenes de W. y previa consulta se determinó.
---Donde Coca Guerrero.--- (Coca Residente de pediatría que casi no asistía a los ágapes).
--- Si a la casa de Coca, en Lomas del Norte, síganme los Buenos….---dijo el Chelón, quien llevaba la batuta en su VW escarabajo Azul.
Tomamos hacia el Atlántico, a través de la Calle Martí, pasando por el Puente Belize. Llegamos en un santiamén a la colonia y en una esquina la casa. Además de tocar insistentemente el timbre, con todo y el acto protocolario de las canciones y bulla respectiva. Con la Bamba, la Luna de Xelajú etc.. Pero nadie abría la puerta, a pesar que alguien se había prendido del timbre como situación de emergencia.
--- Abrí Coca, te cayó la migra, favorecido en esta oportunidad con la serenata….
          De pronto en una de las ventanas apareció una persona, la muchacha de servicio doméstica, quien gritó:
---El Doctor y su señora, no están, salieron a un compromiso en la Iglesia….
Por favor no hagan ruido, yo estoy cuidando a los niños y no quiero que se despierten.---
No muy convencidos y a petición de algunos del grupo:
---Cuento mucha… dicen que no está…--
---Si mejor, nos vamos.---
---Sale y vale.---
Reiniciamos la caravana, Yo venía detrás del guía, el VW Azul de H.W. El Chelón, quien le gustaba la pista de aceleración. Salimos de la Colonia, tomamos por el Puente Belize, calle Martí, hasta la 10ª Avenida, donde doblamos a la izquierdo. Digamos que por el estado etílico,, sueño y de verdad por la gana de seguir jodiendo, me deje llevar únicamente por seguir al carro insignia. Estadio Mateo Floras, Escuela Politécnica, Avenida LA Reforma y yo detrás de VW.
--- A donde irán estos plumudos, me cuestioné---
Pasé por la estatua de Pepe Batres, en el entronque con la Calle Montúfar, cerca de la Plazuela. Y yo detrás de Escarabajo. Me di cuenta entonces que detrás de mi ya no venía nadie. Ya llegando al Reloj de flores, me propuse rebasar al VW que levaba por delante, cuando sorpresa, el VW, era negro y el que manejaba no era el Chelón. Y que hacía yo persiguiendo a un auto desconocido, pensándolo a posteriori digo han de haber estado llenos de pánico por que yo les perseguía. En fin me retorné, tratando de ver si lograba verlos.
La verdad es que los perdí, o quizás el que se perdió fui yo, después de unas vueltas tomé por el Parque Colón y me dirigí a mi casa. Fui a guardar el auto  y caminé hasta la casa. Entré y llegué hasta el dormitorio. Encontré a Sofi, sentada a la orilla de la cama, apoyada con sus brazos semi sentada, un tanto fatigada la observé, como 11,000 diablos y de brazos cruzados….
--- Buenas…. Y vos que tenés.---
--- Siii… con que de fiesta en casa de W….---
--- Claro que si….
---Bandido, a saber a donde te fuiste. Ni te me acerqués.---
--- Si en casa de W con los muchachos…..
--- Como que donde El chelón…. Si no hace ni media hora estuvieron aquí a darnos serenata, eso solo es cuando no se asiste….
---Como así…. Si yo andaba con ellos.---
--- Yo les abrí la ventana…. Y luego me explicaron que vos te les habías perdido, en el regreso de la casa de Coca y pensaron que te les habías escapado----nada contenta--- y con esta reverenda barriga me hacer subir y bajar gradas, No muy cero la charada, con son un montón de tapaderas, han de haber pensado que te habían quemado. Verdad que si!.---
Vaya pues: Lo que cuesta explicar los clavos.
Mas tarde yo creo que por el cargo de conciencia alguien llamó por teléfono para ver si había aparecido el Angelito.
---Gracias Dios!....

 IX. CAPITULO

RODOLFO..FO..FO..FO.

Esta vez fue en casa del famoso Quico Tapioca, la reunión era con motivo que el Seco Dilú, estaba por matrimoniarse y le habíamos organizado una despedida de soltero. En casa del especialista en ceviches de Pescado, El delicioso Lomo de Cinta, Carne Mechada y Chiles Rellenos. El resto se encargaba de llevar lo bebible. Con esa comida de primera nos reunimos el Tutis, Paco Patotas, Rodolfo-fo-fo, el ex chafa. El Dilú y yo.
Como era tradicional, el recipiendario y en este caso el casamentario tenía que iniciar las horas de balazos, tomándose un trago con cada uno, pasadito el medio día se iniciaron las actividades.
--- Este Quico se raya, con la comida y con las bocas---
--- Calidad vos Quico, no deberías de dar la receta del Lomo de cinta.---
          Y todos reíamos cuando el Chef, con su gabacha blanca tomaba sus anteojos para ajustarlos, se colocaba las manos en jarra, se disponía a discutir sobre los aderezos que le ponía a las ricas viandas que preparaba.
--- El Lomo de cinta…. Hummm... se prepara así: conste que es secreto profesional.---mientras empinaba su vaso ---
---Se compra el lomo de marrano en la carnicería.---
--- A ni modo que en la farmacia.--- le hacían la broma y soltaban la carcajada.
--- Ya no les digo, no me vayan a pedir la receta.---
---Está bien, pero no hablen tanto y tomémonos otro traguito---
--- Bueno vos Dilú, como te agarró eso de casarte vos, tan joven y virgen…jajajaja---
--- Virgen será y ya dejaste a la Priscila, tu traida del hospital?---
--- No mucha, a esa chica nada… no fue nada mió.---
----Pícaro sos, a saber cuantas mas tenías, de lo que no hay.---
Y así transcurrió el tiempo entre bromas, chistes, salud y mas salud. Con sus ratos alegres que iban en aumento mientras el grado alcohólico llegaba al máximo
--- sale otra ronda de ron y una mas de ceviches---
--- Salud, per el pobre diablo que va entrar al grupo de los oprimidos.---
Rodolfo siempre con la seriedad que lo caracterizaba, se puso de pie y con un vaso en la mano se dirigió a la concurrencia.
--- Bueno jóvenes, yo si me retiro, tengo que llevar el encargo de la leche NAN, para mi hija.---
--- NO hombre como te vas a ir si apenas estamos empezando.—
Efectivamente había comprado dos botes de leche maternizada para su recién nacida. Sin embargo fue tal el convencimiento y sobretodo la fuerza de voluntad optó por retardar la retirada. Con el ofrecimiento de Paco, que le daría jalón para irle a dejar. E puse de pie, con mi tradicional camisa de San Lucas Tolimán, que acostumbraba llevar a las refriegas, pues decían los muchachos que era cuando chupábamos como indios, tomé la palabra:
---Quiero decir salud por nuestro amigo y compañero DILU, y es el deseo de la mesa que se tome un trago conmigo y con cada uno para que aprenda, pues no tan fácil se mete la pata para casarse tan joven.---
---Salud --- coreo la muchedumbre --- hasta ver a Dios.
Y así se efectuó la ronda.
--- Que hable, que hable, el que se casa.--- Si, que hable ---coreábamos a todo pulmón.
El Dilú se puso de pie, después de haberse limpiado la boca con el dorso de la mano, levantó su vaso:
--- Este vasito pisa… hip, será que nunca se vacía….
Y se dejaba caer sobre el sofá donde se encontraba y repetía, balbuceando….
--- Este vasito pisa….
Hasta que en una de esas cayó fondeado y ya no habló mas.
---Déjenlo muchá, ya cayó.---
--- Si hay que ir a dejar a Rodolfo--- insistió Patotas..
Rodolfo, también s encontraba al igual que la mayoría con el punto alcohólico al máximo costaba que se mantuviera en pie. Ya en el VW de Paco, lo llevamos, nos metimos de la zona 5, hasta el Trébol, de allá tránsito por Guatel zona 3 hasta llegar a casa del Miliciano.
Bajamos frente a su casa:
--- Hoy si te echan riata…..
--- NO decía Rodolfo.fo.fo--- mientras con las manos hacía las señales de negativa.---
Lo acuñamos en el frontispicio de la puerta, le colocamos los botes de leche bajo los brazos, le sostuvimos por la espalda y tocamos fuertemente, esperamos que alguien abriera, era Dinora.
--- Rodolfo……----
El Teniente Rodolfo-fo-fo-fo, cayó como saco de patatas sobre la humanidad de su esposa, mientras los botes de leche caían al suelo.
Y nos fuimos mas corriendo que andando.

 X. CAPITULO
 LA SORDITA.


          Erase una vez, cuando en la época de los 80, habían ocasionalmente apagones, que dejaba a oscuras los corredores y sobretodo los sótanos que unían la Mater con el edificio central de Roosevelt.
La Sordita era una señora, que hacía labores de supervisión al equipo de enfermería y por las noches hacía una ronda para visitar a sus colegas en el lado de la maternidad.
          El sótano rumbo a la Obstetricia era de aproximadamente de unos 120 metros, que desembocaba en la entrada de los ascensores de servicio. Uno de esas noches, un grupo de internos se encontraban en el vestidor del sótano cuando observaron que en el corredor del sótano, caminaba la Señora Supervisora, ya a unos metros de llegar a su destino, se fue la Luz….
--- Hay, que pasa… no se ve nada, hay déjenme tranquilos….--- Gritaba la sordita----
          Y se dejó escuchar el gran espaviento de lo que pasó en el momento de la oscuridad. Corrió hasta el ascensor, donde logró encender su lámpara de mano. Estaba toda despeinada y con la ropa alborotada. Se arreglo la gorra, se compuso la capa se estiró el vestido blanco y se acercó a la oficina de la jefatura de residencia. Donde me encontraba, después de haber hecho una consulta de un caso al Jefe de Turno.
Me confrontó y me dijo:
---Mire Doctor, acabo de sufrir un atropello en el sótano, un grupo de muchachos me atacaron, me tashtulearon toda, me despeinaron y me besuquear. ---
--- Y usted sabe quienes fueron ---- pregunté
--- NO … se fue la luz y no pude ver quien fue…---
---Fue junto al vestidor de los internos, bien habría que investigar pues no creo que se tratara de algún interno de la Mater, ya que ellos se encuentran sumamente ocupados en el servicio.---
--- Se trata de una falta de respeto y quiero que usted intervenga en este asunto….
---Con gusto yo haré mis averiguaciones del caso y si me entero de algún de los implicados yo se lo hago saber.---

Dicen las malas lenguas que esto no era la primera vez que pasaba y que la Sordita era la única propensa a que le sucediera. Le gustó la besuqueada que le habían dado, con gusto y con ganas
Yo tengo mis ideas de quienes eran los plagas que hacían esas barbaridades, Seguro estoy que no fueron los MUCHACHOS DE LA MATER.






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